No creo que esta publicación vaya a interesar a mucha gente. Es sólo un modo de poder escapar, de explicar lo que siento, aunque sea a nadie.
Después de una semana sin saber de él más que gracias a dos llamadas, una para saber cómo estábamos y la otra accidental, no puedo más: le echo de menos todo el día, no hago más que pensar en él, pensar qué estará haciendo, preguntarme si aún me quiere, y no saber cómo sentirme por ninguna de las dos respuestas. Queriendo volver con él, queriendo llamarle sin poder hacerlo. Esto es imposible. Sé que me direis que no es lo peor que puede haber en la vida, lo sé, pero es horroroso.